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«Cuando el SER deja de ser para sentirse prisionero de sus propias experiencias, aún queda la esperanza de reactivar la chispa que nos conecta con nuestra esencia.
Gracias CORA por aportar luz y atenuar las sombras, permitiendo ver todas las maravillas del camino.
Os agradezco el acogimiento en la manada. »

Elisenda.